Horas después de que el gobierno italiano no autorizara el uso del aeropuerto de Sigonella, las principales capitales europeas han adoptado hasta ahora actitudes diferentes ante la necesidad de Estados Unidos de puntos de apoyo para la Operación Furia Épica en Irán.
Entre los cielos cerrados de Madrid y la línea decididamente más suave de Londres se encuentran las posiciones intermedias adoptadas por París y Berlín.
Francia, cielos cerrados a los vuelos israelíes con armas estadounidenses
Apoyar la defensa de los socios según los procedimientos rutinarios de la OTAN y, por lo tanto, no para operaciones de ataque en Irán. La aclaración de Francia sobre la aceptación de aviones de apoyo militar estadounidenses se remonta al 5 de marzo, para los cuales las bases de Istres y Avord sólo estaban autorizadas para el transporte logístico.
Una elección reiterada públicamente en los días siguientes por el presidente Emmanuel Macron, quien reitera la posición del Estado transalpino, es decir, actuar únicamente por una capacidad defensiva. Una estrategia que también quedó demostrada por la decisión de negar el espacio aéreo francés a los vuelos israelíes que llevaban armas estadounidenses a bordo el fin de semana pasado.
España, Robles “Aviones y barcos militares sólo si no están involucrados”
La actitud adoptada por el Gobierno ibérico fue justificada por la ministra española de Defensa, Margarita Robles, cuya línea dura está vigente desde el 28 de febrero, cuando comenzó el conflicto. Las bases militares de Rota y Morón siguen operativas, mientras que el paso de aviones y barcos militares estadounidenses sólo está autorizado si no están directamente implicados en el conflicto de Oriente Medio.