Dos ciudadanos franceses y un italiano fueron arrestados en la isla indonesia de Bali por producir y distribuir contenidos pornográficos en un país de mayoría musulmana que prohíbe dichos contenidos, anunció la policía el martes.
Los franceses, un hombre y una mujer, y un italiano son sospechosos de intentar “lucrarse con vídeos y contenidos pornográficos”, declaró a los periodistas el jefe de policía del distrito Badung de Bali, Joseph Edward Purba. Los tres europeos corren el riesgo de recibir hasta 10 años de prisión por producir contenidos pornográficos y otros seis años por distribuirlos online.
La francesa, calificada de “creadora de contenidos”, y el italiano fueron detenidos el pasado viernes cuando intentaban salir de Bali hacia Tailandia, informaron los servicios de inmigración. El ciudadano francés, presentado como “encargado” de la francesa, fue detenido pocos días después en Badung.
La investigación contra ellos se inició a raíz de “un vídeo viral de contenido pornográfico que circulaba en las redes sociales”, añadió Joseph Edward Purba.
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A una actriz porno británica se le ha prohibido la entrada al país
La isla de Bali es predominantemente hindú y atrae a millones de visitantes extranjeros cada año, pero Indonesia, un país de mayoría musulmana, prohíbe estrictamente la producción de contenido pornográfico.
En diciembre pasado, la estrella porno británica Bonnie Blue fue expulsada de Bali e Indonesia bajo sospecha de producir contenido para adultos.
Ahora tiene prohibida la entrada a Indonesia durante 10 años, dijeron los servicios de inmigración.
La estrella porno de las redes sociales y de la plataforma Onlyfans, Bonnie Blue, de 26 años, cuyo nombre real es Tia Billinger, fue detenida a principios de diciembre tras una redada policial el pasado 4 de diciembre en un estudio de Badung, un distrito turístico situado cerca de Denpasar, capital provincial de Bali.
Otros dos británicos y un australiano detenidos, también sospechosos de producir contenidos pornográficos.
En los últimos años, las autoridades balinesas se han pronunciado cada vez más contra el comportamiento inadecuado de los turistas extranjeros. Varios visitantes, incluidos influencers rusos, han sido expulsados por posar desnudos en lugares sagrados de la isla.