DLI7TXWST5CRDOHQKC6APF5HKU.jpg

Imposible despertarlos, siguen soñando. Clasificados para los play-offs tras abandonar la fase de grupos en la primera participación de su historia en la Liga de Campeones, los noruegos de Bodo/Glimt se propusieron el miércoles por la tarde un nuevo desafío.

Después de derrotar al Manchester City (3-1, 20 de enero) y al Atlético de Madrid (1-2, 28 de enero), el Pulgarcito de la competición, con un presupuesto estimado entre 30 y 40 millones de euros, ha añadido a su colección emergente el cuero cabelludo de un tercer gran nombre europeo: el Inter.

Sin Marcus Thuram en el saque inicial, los nerazzurri se lanzaron de cabeza a la trampa tendida por los hombres de Kjetil Knutsen. En el frío del Aspmyra Stadion, al norte del Círculo Polar Ártico, sobre un césped sintético animado por una lluvia torrencial, los invitados sufrieron el juego colectivo de los noruegos, autores de tres magníficos goles.

Inter eliminado por el colectivo noruego

Sondre Brunstad Fet marcó el primero (1-0, 20), al final de una secuencia colectiva que duró casi un minuto, amplificada por el tacón de Kasper Høgh, una vez más el autor decisivo del segundo gol de Jens Petter Hauge poco después de la hora (2-1, 61). El delantero danés cambia su traje de pasador para ponerse el de goleador unos instantes después, convirtiendo un gol con otra acción elegante (3-1, 64).

Si el Inter se había recuperado empatando con Pio Esposito (1-1, 30), los finalistas de la edición anterior nunca lograron recuperarse del nocaut infligido por Bodo al comienzo de la segunda parte y, por tanto, tendrán que recuperar dos goles la próxima semana de Giuseppe Meazza para evitar una terrible decepción.

Referencia

About The Author