La historia de espionaje del Garante de Privacidad termina en la fiscalía de Roma: “Investiguen el intento de espiarnos”, dice la Autoridad. Según la reconstrucción de Reportage – la emisión sancionada por la misma autoridad con 150.000 euros por el audio privado del ex ministro Gennaro Sangiuliano y su esposa difundido en diciembre de 2024 sin filtros – la noche de Halloween, alguien entró en las oficinas del Garante para robar material informático.
Algunos rumores de prensa atribuyeron el bombardeo nocturno a la propia Autoridad, como un torpe intento de localizar al topo que filtró documentos clasificados, actas y comunicaciones internas al programa Rai. Un lío que ya le ha costado el puesto al secretario general Angelo Fanizza, que abandonó su cargo tras la decisión de querer analizar todas las comunicaciones internas del Garante, en violación de las mismas normas aplicadas por la Autoridad. Anoche, el garante aclaró que no tenía vinculación con el operativo y pidió a los fiscales abrir un expediente.
“La Fiscalía de Roma estudiará la posibilidad de abrir las investigaciones necesarias sobre personas no identificadas que han tenido o han intentado acceder sin autorización a los locales de la Autoridad para intentar, o posiblemente realizar, intrusiones en nuestros sistemas informáticos”, indica un comunicado de la Autoridad esta tarde. ¿Quién se infiltró en las oficinas del Garante? ¿En nombre de quién? ¿Proteger al topo de Report o expulsarlo? La dura sentencia va a parar a la fiscalía.