dos días desde referéndum sobre la justiciaEl mundo político quedó impactado por la muerte de Umberto Bossi. La desaparición del Senatur se produjo cerca de una nominación electoral, lo que recuerda un precedente político que se remonta a principios de los años 2000, cuando era “su” Liga la que favorecía la intervención orgánica en el sistema judicial.
En efecto, en 2004, Roberto Castelli, entonces Ministro de Justicia, anunció su intención de presentar -a instancias de Bossi – un proyecto de ley constitucional cuyo contenido se superpone en parte con el que se debate hoy. La propuesta preveía la separación de las carreras entre fiscales y jueces, la elección directa de los fiscales y su organización a nivel regional. En el mismo período, a través del periódico La Padania, la Liga Norte también apoyó la idea de ir más allá de la persecución penal obligatoria, definida como “una hipocresía que permitía al magistrado elegir a quién procesar”. Castelli, partidario del proyecto, dijo que garantizaría “un sistema judicial mejor preparado y mejor organizado”.
La propuesta provocó reacciones críticas de las fuerzas de seguridad. oposiciónquien interpretó esta iniciativa como un enfoque vinculado al contexto electoral, en particular de cara a las próximas elecciones europeas. También se señaló que algunos de los puntos planteados, en particular la separación de carreras, no estaban incluidos en el programa inicial de la coalición de centroderecha. Como parte del debate político, el proyecto fue definido como un “carrusel” dentro de la mayoría.
Similar al de hoy, el clima político El año 2004 estuvo marcado por tensiones
vinculados a otros temas, en particular las reformas fiscales y la cuestión de la seguridad social. Por tanto, la iniciativa de justicia formaba parte de un marco ya complejo y contribuía a alimentar el enfrentamiento entre las diferentes fuerzas políticas.