Bardot nació en París el 28 de septiembre de 1934 en el seno de una adinerada familia burguesa. Su padre, industrial, le dio una educación estricta y estrictamente católica, su madre prefería a su hermana menor, sólo encontró la serenidad en las clases de danza clásica lo que la llevó a matricularse en el Conservatorio, animada por su madre. A su padre le gusta filmarla en numerosas películas amateur y ella misma constata su carácter naturalmente fotogénico, acentuado por una enfermedad infantil (ambliopía) que le da una mirada insegura y perdida. El director de Elle, amigo de la familia, la convence para realizar algunas sesiones de fotos y, en definitiva, la joven se descubre como el ídolo de las adolescentes. Intelectuales y artistas pasan por la casa y un gran cazatalentos como el director Marc Allegret la presenta a una audición: Brigitte es aún menor de edad, sus padres no la quieren y la película no se hace, pero en el set pierde la cabeza – a cambio – por el asistente de dirección Roger Vadim con quien vivirá y que será su verdadero pigmalión.