Un descanso, unas vacaciones, un respiro. Federica Brignone dice basta: “Creo que le he pedido mucho a mi cuerpo durante estos meses”. No la volveremos a ver en la pista este año. Dos medallas de oro olímpicas podrían ser suficientes. No tiene sentido insistir, estresar la pierna y la mente. No tiene sentido continuar con esta inmersión total en el dolor, cuando sólo quedan 3 etapas antes del final de la temporada: Fassa, Suecia y Noruega, y no hay, en unas 5 carreras, muchos otros objetivos que alcanzar.
Eso sí, quienes conocen a Fede saben que para ella no hay objetivos en la Serie A ni en la B y que en cada carrera aspira a ganar. Esto es lo que hizo el año pasado, ante los italianos en Alpe Lusia, cuando el 3 de abril de 2025 se le hundió la rodilla. Para ella, una carrera es una carrera y siempre debe ser honrada, incluso ganada. Pero esta vez, después de Soldeu, donde Brignone lo intentó primero, luego falló en el descenso, pero terminó dos supergs en el 15.º y 8.º puesto, la campeona de La Salle escuchó a su cuerpo: “Mi cuerpo me pasó la factura. Paro para continuar lo mejor posible la rehabilitación, que lógicamente estaba obligada con el objetivo de los Juegos”. Después de Cortina, Brignone pensó que podía continuar: “Estoy bien, aparte del dolor, no he bajado la adrenalina”, afirmó. Tres días de rehabilitación en el J Medical de Turín demostraron que la pierna aguantaría. Pero sobre el terreno también hay otros factores. Brignone sufre si salta, no camina un día si esquió el día anterior. Es cierto que la placa que mantiene unidos los huesos de su pierna izquierda no podrá ser retirada hasta dentro de al menos dos meses, pero ni siquiera un poco de descanso le hará daño. De lo contrario.
Además de los Juegos, Brignone participó en 4 competiciones de Copa, dos de ellas antes de los Juegos, con un sexto puesto en slalom gigante y luego 3
super-G, todos en el top 20. Realmente no queda nada por demostrar, todo por recuperar. Incluyendo el placer de esquiar. No hay planes para el futuro y el año que viene, con el Mundial de 2027, o mejor dicho, no tiene sentido pensar en ello ahora.