Cuando vinieron a recoger al Doctor en la Nochebuena de 1992, Bruno Contrada estaba con la familia, como la mayoría de los italianos. La fiscalía de Palermo envió a casa a unos diez hombres de la DIA, que lo llevaron esposado delante de su esposa Adriana y de su hijo, policía de la comisaría de la que ahora era jefe. Sesenta y un años, originario de Nápoles pero ahora trasplantado toda su vida a Sicilia, cursus honorum de estadista predestinado. Ingresó en la Policía en 1958, a la edad de 27 años, ex oficial Bersaglieri, jefe del Escuadrón Volador cinco…
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