La Europa digital está intentando poner orden en su laberinto regulatorio. con el nuevo Paquete digital sobre simplificación (cuya presentación está prevista para el 19 de noviembre, pero algunos proyectos circulan con probables cambios en la versión final), la Comisión Europea propone simplificar y consolidar gran parte de las normas que hoy componen lo que se llama el acervo digital: Ley de datos Alabama RGPDdeDirectiva sobre privacidad y comunicaciones electrónicas a la directiva NIS2. Además, el texto especifica que esta propuesta de reglamento irá acompañada de una segunda dedicada a la revisión del reglamento de la UE sobre inteligencia artificial (2024/1689), no incluido en el borrador distribuido. Juntos, los dos documentos formarán el Ómnibus digital. El mismo día 19 de noviembre, el Estrategia de unión de datos y la presentación de la revisión es incierta Ley de ciberseguridad (que podría deslizarse entre diciembre y enero). Una operación de “limpieza legislativa” que pretende reducir cargas y solapamientos, pero que al mismo tiempo avanza sobre una cresta delicada: la de la simplificación sin afectar el nivel de protección.
el proyecto de Paquete digital sobre simplificaciónconsiderado en Bruselas como el primer paso hacia un “código digital único europeo”, nació de la necesidad de poner orden en un marco regulatorio que, en los últimos años, se ha estratificado a través de una multiplicidad de intervenciones regulatorias. Según la propia Comisión, la multiplicación de textos y obligaciones ha acabado generando confusión, duplicaciones y costes desproporcionados, especialmente para las pequeñas y medianas empresas. De ahí la decisión de aspirar a una Una Europa más sencilla y más rápidacentrando la intervención en tres áreas centrales: disciplina de los datos, agilización de la notificación de incidentes informáticos y mayor claridad para la implementación de normas sobre inteligencia artificial. La propuesta incluye una serie de intervenciones técnicas que, de forma acumulativa, se espera que tengan un impacto inmediato y significativo en las empresas, los ciudadanos y las administraciones públicas. La Comisión estima que el ahorro para la UE será de al menos 1.000 millones de euros al año desde la entrada en vigor, más otros 1.000 millones de euros en ahorros puntuales, hasta un total de al menos 4.000 millones de euros en tres años, de aquí a 2029. Las estimaciones económicas no incluyen, como se afirma en la propuesta, las oportunidades de negocio que podrían generarse con el nuevo enfoque regulatorio propuesto.
El corazón de la reforma está representado por lo que se llama el fecha de adquisición. EL Ley de datosya vigente, se convierte así en el contenedor de un nuevo cuerpo legislativo unitario, destinado a integrar el Ley de gobernanza de datosEL Normativa sobre la libre circulación de datos no personales y el Directiva de datos abiertos. El resultado es un marco armonizado para el intercambio y la reutilización de datos públicos y privados, con el objetivo de simplificar los procedimientos y la terminología y proporcionar una mayor coherencia a los operadores económicos. Las administraciones públicas también podrán aplicar diferentes condiciones y precios para las grandes plataformas digitales, las denominadas porteroal reutilizar datos públicos. El objetivo es evitar que el poder económico de los grandes operadores se traduzca en una ventaja competitiva injustificada en detrimento de las pequeñas empresas innovadoras.
Otra innovación significativa se refiere a la medianas capitalizaciones pequeñaslas medianas empresas hasta ahora excluidas del régimen de subvenciones previsto para las PYME. EL Ómnibus digital les extiende los mismos beneficios en términos de obligaciones documentales y cumplimiento, con el objetivo de aliviar la presión regulatoria sobre un segmento empresarial que representa un motor crucial de la innovación europea.
La propuesta también interviene en RGPDel Reglamento General de Protección de Datos, para introducir cambios específicos y técnicos. Por ejemplo, se aclaran las definiciones de “datos personales” y “datos sensibles”, se simplifican las notificaciones de violación de datos –con un plazo ampliado a 96 horas y la posibilidad de utilizar un portal único europeo– y se reducen las obligaciones de información en los casos de tratamientos de bajo riesgo. También se introduciría un posible régimen salvadera fortalecer el diálogo entre innovación y regulación.