En el Véneto, cada año 5.200 mujeres contraen cáncer de mama que, incluso en esta región, es el tumor más común. Cinco años después del diagnóstico, más del 90% de los pacientes están vivos y tienen buenas posibilidades de superar la enfermedad de forma permanente. Las opciones de tratamiento también están aumentando gracias a una mejor selección del número cada vez mayor de terapias disponibles. Incluso en las formas más graves y avanzadas de la enfermedad, los médicos especialistas pueden ahora administrar tratamientos adecuados y personalizados. Son algunos datos que surgieron de la conferencia “Cáncer de mama metastásico: la importancia de la medicina de precisión – Veneto Region Focus”, que tuvo lugar ayer en Padua en el Instituto de Oncología Iov-Veneto, organizada en el marco de una campaña nacional promovida por la Fundación Aiom-Asociación Italiana de Oncología Médica y que incluye una gira con encuentros en 9 regiones italianas.
“La introducción de las pruebas moleculares ha cambiado la práctica clínica del cáncer de mama – afirma Valentina Guarneri, directora de Uoc Oncologia 2 Iov y profesora titular de oncología médica de la Universidad de Padua – Hemos logrado ir más allá de la clasificación tradicional basada únicamente en la expresión de los receptores hormonales y la proteína Her2. Hoy en día existen biomarcadores que también son útiles para elegir tratamientos para las formas metastásicas de la neoplasia. Al mismo tiempo, resaltan la posible respuesta a los tratamientos que ya utilizamos en la práctica clínica diaria. Generalmente, Los tumores de mama sensibles a las hormonas y Her2 negativos desarrollan resistencia a la terapia endocrina estándar. Con nuevas armas terapéuticas, garantizamos mejores posibilidades de recuperación y supervivencia.
Esto incluye un análisis de sangre muy específico e importante, algo llamado biopsia líquida. “Es una prueba no invasiva, indolora y económica, pero que permite obtener informaciones hoy imprescindibles – explica Guarneri – debe realizarse únicamente en laboratorios médicos especializados y equipados con tecnologías de vanguardia adecuadas. Puede poner de relieve, en la muestra de sangre, la presencia de mutaciones específicas como la del receptor de estrógeno Esr1, presente en entre el 30 y el 40% de los casos de cáncer de mama metastásico. A partir de ahí – precisa – posiblemente podamos recurrir a una nueva clase de fármacos que ha demostrado su eficacia como segunda línea de tratamiento, por lo que es esencial poder proporcionar la biopsia líquida a todas las mujeres que la necesiten con cierta rapidez. Finalmente, en el Véneto, como en el resto de Italia – concluye el oncólogo – el cáncer de mama presenta un crecimiento continuo en el número de nuevos casos por año.