Se aprobó el presupuesto de la Cámara de Diputados, con una importante ampliación relativa al control de gastos. Un paso ciertamente apreciable, que llega en un momento en el que ciudadanos y trabajadores están llamados a hacer sacrificios.
Unidos bajo el liderazgo de lorenzo fontanaLa oficina de Montecitorio aprobó, a propuesta del colegio de cuestores, el proyecto de previsión de presupuesto para 2026 y el presupuesto plurianual para 2026-2028. Además, las medidas para limitar los gastos de los diputados se prorrogaron por unanimidad hasta 2028, con especial referencia a las dietas y reembolsos parlamentarios. Con esta decisión, que continúa lo ocurrido en los últimos años, se ahorrarán 30,7 millones de euros al año.
Los documentos presupuestarios confirman una asignación sin cambios para cada uno de los años del trienio, sin cambios desde 2013, cuando se redujo alrededor del 5% respecto a 2012. Si consideramos la inflación acumulada de 2013 a 2028, mantener la asignación en términos nominales determina una reducción significativa en términos reales.
La comparación con 2013 es interesante: los gastos totales se reducen en más de 75 millones de euros
(-5,56%). Además, los gastos de explotación en 2026 registraron una nueva disminución en comparación con 2025 (de 2,4 millones de euros) y, en comparación con 2013, una reducción global de casi el 25% (-168,8 millones de euros).