Un terror con final feliz por ahora. Alabama Campeonato de Europa Nuestros jugadores de balonmano evitaron el escenario de pesadilla y escaparon de él. 34:32 contra España una salida vergonzosa de la ronda preliminar.
Pero una cosa está clara: para tener una posibilidad real de alcanzar el objetivo previamente fijado de semifinales en la ronda principal con la favorita Dinamarca, la actual campeona Francia y Noruega, se necesitan algunos cambios.
¡BILD dice lo que nuestros jugadores de balonmano deben mejorar ahora!
► Constanza
El gran punto crítico del juego alemán. El equipo del entrenador Alfred Gislason (66) jugó una excelente primera parte contra Austria (30:27) y Serbia (27:30), pero colapsó en la segunda parte. Especialmente contra equipos como Dinamarca y Francia, el equipo DHB sólo puede sobrevivir con 60 minutos de alto rendimiento. Esto se consiguió por primera vez contra España.
► Juego de velocidad
Contra Serbia, el centrocampista ofensivo Juri Knorr (25′) animó el partido en la primera parte y con su ritmo brindó buenas oportunidades para rematar en varias ocasiones. Alemania debe buscar el camino rápido hacia adelante. La tendencia continuó en el último partido del grupo con un Knorr fuerte. Esto es extremadamente importante para lograr medallas.
► Variabilidad
En ataque, el juego alemán carece en gran medida de imaginación y depende de la calidad individual de los tiradores. Llama la atención: el exterior apenas se nota. Contra Austria y Serbia, los dos extremos izquierdos Lukas Mertens (29/Magdeburg) y Rune Dahmke (32/Kiel) sólo lograron tres remates en 120 minutos. La leyenda del balonmano Stefan Kretzschmar (52) después del partido contra Serbia: “Hoy el conductor del autobús y el fisioterapeuta podrían haber estado afuera. El balón no podría haber llegado allí”. En la victoria de España Mertens explotó y fue uno de los mejores.
► Rotación
Gislason necesita darle más descanso a sus estrellas. El capitán Johannes Golla (28) es ciertamente indispensable como jefe de la defensa, pero está de pie. Antes del torneo, el técnico elogió la profundidad de la plantilla, pero todavía no la aprovecha lo suficiente. En el bloque interno, el berlinés Matthes Langhoff (23) o Justus Fischer (22/Hannover-Burgdorf) podrían sustituir a Golla. Jannik Kohlbacher (30/Rhein-neckar Löwen), que llegó en excelente forma, finalmente fue utilizado en ataque contra España. ¡Más a menudo, por favor!
► Eficiencia
También un problema de ataque. Los tiros son cada vez más difíciles e incluso los buenos tiradores defensivos como Renars Uscins (23/Hannover-Burgdorf) y Julian Köster (25/Gummersbach) tienen problemas. El terrible resultado: con Rumanía, Polonia, Austria y la República Checa, sólo cuatro equipos tuvieron después de los dos primeros partidos un porcentaje de lanzamiento aún peor que el equipo del DHB (58,8%). A diferencia de los alemanes, los cuatro quedaron eliminados en la ronda preliminar.
► Aflojar el nudo
La presión de la selección parece ser un lastre para algunos jugadores. Un ejemplo es Marko Grgic (22), de Flensburgo. El máximo goleador de la liga no puede alcanzar su potencial con la equipación DHB. Él mismo dice: “No puedo entender el problema que tengo en la selección nacional. Esto me enoja mucho. Y debo decir: esto me decepciona”.