Entre las diferentes formas de cáncer que se están extendiendo cada vez más entre los menores de 50 años, destaca en particular el cáncer de colon: esta patología podría estar relacionada en particular con el consumo de determinados alimentos. Como informó el New York Post, un estudio destacó recientemente una posible correlación entre los alimentos excesivamente procesados y el riesgo de contraer cáncer de colon.
La investigación, realizada por expertos del Mass General Brigham Cancer Institute, reveló signos claros de los riesgos asociados al consumo de muchos alimentos precocinados o excesivamente procesados, caracterizados por altos niveles de sal, azúcar, grasas saturadas y aditivos: estos ingredientes, según los resultados realizados, se encuentran entre las causas desencadenantes del cáncer colorrectal.
Los alimentos en cuestión, generalmente denominados ultraprocesados o ultraprocesados, son alimentos y bebidas que han sufrido tipos específicos de adulteración con aditivos y que suelen venderse en grandes cadenas minoristas o establecimientos de comida rápida.
Los investigadores analizaron más de veinte años de datos, teniendo en cuenta la dieta y los análisis médicos de más de 30.000 pacientes, todos ellos sometidos a una colonoscopia antes de los 50 años. Las personas acostumbradas a comer alimentos poco saludables tienen un 45% más de probabilidades de enfermarse que las personas con un estilo de vida saludable.
Los primeros signos de desarrollar cáncer de colon son los adenomas, que, aunque benignos, podrían ser el preludio de futuros problemas graves relacionados con el cáncer.
Uno de los autores del estudio, el Dr. Andrew Chan, explicó: “Nuestros hallazgos resaltan la necesidad de reducir el consumo de ‘comida chatarra’ con el fin de adoptar una estrategia para mitigar la aparición del cáncer de colon. Tomamos en consideración la estructura física de los pacientes, los posibles problemas de diabetes y su dieta: teniendo en cuenta todos estos elementos, la dieta es, con diferencia, el factor más perjudicial.
“Sin embargo, la dieta – añadió el doctor Chan – no parece ser la única explicación del fuerte aumento de casos que estamos registrando: vemos muchos pacientes jóvenes que enferman, a pesar de una dieta equilibrada”.
Además, más allá de la investigación en cuestión, también se abren vislumbres sobre posibles terapias: otra investigación, financiada por Cancer Research UK, el Instituto Nacional del Cáncer y la Sociedad Americana del Cáncer, está experimentando con el uso de GLP-1, un fármaco utilizado habitualmente para la diabetes tipo 2, para aumentar la eficiencia del funcionamiento metabólico, combatiendo los tumores relacionados con la inflamación del tracto gastrointestinal.
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