Los cánticos antimusulmanes en las gradas del amistoso del Mundial entre las selecciones de fútbol de España y Egipto (0-0) en Barcelona han provocado indignación. El entrenador de la selección española Luis de la Fuente condenó con palabras claras los incidentes ocurridos en el estadio del RCD Espanyol y habló de “un disgusto total y absoluto”. Al mismo tiempo, la policía anunció que había abierto una investigación.
Comentaristas de diversas emisoras de televisión, radio y periódicos españoles también criticaron duramente el comportamiento de algunos de los 35.000 aficionados. El periódico “AS”, por ejemplo, publicó el miércoles en primera plana un gran titular: “Vergüenza mundial”.
Abucheos durante el himno nacional egipcio
¿Qué había pasado? A partir del minuto 20, algunos aficionados, especialmente en el área detrás de la portería, corearon repetidas veces consignas racistas y antimusulmanas. Además, algunos espectadores ya habían abucheado el himno nacional egipcio antes del inicio del partido. En ocasiones también se escucharon insultos contra el presidente del Gobierno español, el político de izquierda Pedro Sánchez.
Según informes de los medios, los seguidores corearon: “bote, bote, bote musulman el que no bote” (traducido: “Salta, salta, salta, el que no salta es musulmán”). El portavoz del estadio pidió entonces en varias ocasiones a los aficionados que se abstuvieran de hacer declaraciones.
El presidente de la Federación Española (RFEF), Rafael Louzán, afirmó tras el pitido final: “Condenamos este tipo de situaciones que se producen de forma selectiva y aislada”. Louzán destacó que durante el partido también se vieron en las pantallas del estadio las palabras condenatorias de la asociación.
En letras grandes se lee: “Les recordamos que la legislación sobre prevención de la violencia en el deporte prohíbe y sanciona la participación activa en actos violentos, xenófobos, homofóbicos o racistas”.
Entrenador: Los disruptores abusan del fútbol “como escenario”
El seleccionador español, De la Fuente, destacó que “cualquier forma de xenofobia, racismo y falta de respeto” es inaceptable. Al mismo tiempo destacó que la gran mayoría de los espectadores en el estadio desaprobaron los incidentes y abuchearon a los perturbadores. “El fútbol no es violento, los violentos lo usan como escenario”, afirmó el técnico y pidió que estas personas sean identificadas y excluidas constantemente.
El entrenador de la selección egipcia, Hossam Hassan, dijo que no estaba al tanto de los incidentes y que estaba concentrado en el partido.