Los jóvenes recogepelotas se apresuran a hacerse un selfie o, para los más afortunados, a recoger una camiseta de un histórico partido de octavos de final, para el club más antiguo de Oise, todavía en activo. El portero del Rennes, Brice Samba, cae en brazos de Corentin Michel, su homólogo de Chantilly, que podría haber sido uno de los héroes de la tarde de este domingo. Porque, aunque fueron derrotados por el Rennes durante casi todo el partido, los Cantiliens, que abrieron el marcador, sueñan desde hace mucho tiempo con hacerse con el cuero cabelludo del equipo profesional.
Lejos del estadio de Borgoña, pero en un espacio totalmente dedicado a su causa, el partido se juega ante un lleno total. Antiguos jugadores, políticos electos y jóvenes de unos sesenta clubes… Al final del fin de semana, todo el Oise se reunió en el estadio Pierre-Brisson de Beauvais, donde desde hace demasiado tiempo no hay emoción en los días de campeonato, pero donde a los clubes del departamento les encanta soñar con hazañas en la Copa de Francia.
Fue aquí donde, en febrero de 2018, un gol de Lassana Doucouré envió a Chambly, entonces residente de la selección nacional, a las semifinales de la Copa de Francia. También allí, el AS Beauvais, en su momento de esplendor, había sacudido al AJ Auxerre de Guy Roux y Basile Boli en cuartos de final (en 1989) y había batido el récord de asistencia durante la recepción del OM, con un 32º puesto no muy parecido a los demás. Pierre-Brisson vivió grandes emociones, sobre todo durante esta loca temporada 2000-2001 que casi lleva al Beauvaisiens de Jacky Bonnevay a la Ligue 1.
Evidentemente, cuando Evens Joseph envió el balón a la red justo antes del descanso, 10.000 espectadores empezaron a vibrar. Tanto más cuanto que antes de este destello de genialidad que calienta el ambiente, el Cantilien vivió minutos bastante complicados, golpeados por el Rennes que asedió la superficie.
Las hazañas de Michel no fueron suficientes
Y la multitud se entusiasma cuando, en rápida sucesión, Corentin Michel, el portero suplente de Marvin Golitin en las jaulas, logra dos hazañas. Apartando con mano decisiva el balón que, tras un disparo de Al-Tamari, se fue por la escuadra. Luego aleja la siguiente esquina.
Con un gol de ventaja al descanso, los Cantilianis, implicados en una final ya histórica de octavos de final, creerán en su destino durante mucho tiempo. Sobre todo porque los bretones nunca dejan de cometer errores. A la hora, tras un centro rozado, Jacquet desvía el balón con la cabeza. Corentin Michel sigue en camino, pero pasa el balón entre los pies de Embolo, que anota… Antes de ser detenido en fuera de juego.
El sueño cambia en el minuto 68, con una mala entrada de Yatabaré. Nada más entrar al partido, Cantilien recibió una tarjeta roja y ofreció un tiro libre desde 25 metros, en pleno eje, convertido en empate por Merlino. Al-Tamari le da así la ventaja a su equipo. El juego ha cambiado. Sobre todo porque Legendre se suma a la factura. El sueño ha pasado.