Claro Ferragni está presente en el tribunal de Milán donde comparece como imputada: deberá responder por fraude agravado (del uso de soporte informático) en relación con las operaciones comerciales “Pandora Balocco Pink Christmas” (Navidad 2022) y “Chiara Ferragni Easter Eggs – apoyemos a los niños de las hadas” (Pascua 2021 y 2022)”. El influencer llegó muy temprano – y logró evitar las cámaras – para asistir a la audiencia a puerta cerrada. Hoy, el juez Ilio Mannucci Pacini deberá pronunciarse sobre la constitución de una parte civil (un consumidor asociación), mientras que la defensa solicitará un procedimiento sumario. Además de Chiara Ferragni, están siendo procesados su ex mano derecha Fabio Maria Damato y el presidente del consejo de administración de Cerealitalia, Francesco Cannillo.
Para la fiscalía, que hoy podría discutir y solicitar una condenaEl influencer supuestamente engañó a los consumidores y obtuvo, gracias a las dos campañas comerciales, un beneficio injusto de alrededor de 2,2 millones de euros, así como beneficios incalculables “de la retroalimentación de las imágenes”. La operación “Balocco” habría engañado a “un número indeterminado de compradores” convencidos de que con su compra Pink (al precio de 9,37 euros en lugar de los 3,68 euros del producto tradicional) financiarían la recaudación de fondos para el hospital Regina Margherita de Turín.
El acuerdo, sin embargo, resultó diferente, según la fiscalía: las empresas Ferragni recaudaron algo más de un millón de euros para promocionar a través de Instagram la iniciativa benéfica para la que la empresa Balocco había destinado 50.000 euros al hospital, independientemente de las ventas. Un supuesto “error de comunicación” que también se produjo en el segundo caso controvertido.