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Un detalle que permaneció en la sombra durante años vuelve a ser analizado: el ordenador de Chiara Poggi y estos archivos ocultos que podrían abrir nuevos escenarios. Al mismo tiempo, se produce una reconstrucción diferente de un punto crucial: la puerta de la casa, que quizás nunca fue abierta voluntariamente al asesino. Dos pistas separadas pero potencialmente decisivas reavivan la atención sobre aspectos del crimen de Garlasco que nunca han sido completamente dilucidados..

La PC de Chiara Poggi: qué contienen los archivos y quién los vio

La atención de los investigadores se centra en tres vídeos privados grabados en 2006 y luego escondidos en una carpeta protegida con contraseña. Poco antes de su muerte, estos archivos se hicieron invisibles y se archivaron con precauciones adicionales. Un detalle que importa hoy: estos contenidos también habían sido copiados en una memoria USB, pero después del crimen no se encontró ningún rastro. La pregunta es directa: ¿alguien además de la pareja tuvo acceso a estos vídeos? Las posiciones siguen siendo divergentes.

Los asesores de la familia descartan cualquier acceso externo, mientras que la defensa de Alberto Stasi cree que es posible lo contrario. Si se detecta un acceso no autorizado, la situación podría cambiar, especialmente en lo que respecta al posible motivo.

La puerta y la entrada del asesino: la hipótesis alternativa

En cuanto a la dinámica del crimen, la defensa de Alberto Stasi ofrece una interpretación diferente: es posible que Chiara Poggi no haya abierto la puerta voluntariamente. Según esta reconstrucción, a las 9:12 horas la alarma se desactivó no para dar cabida a nadie, sino para permitir a los gatos libertad de movimiento en la casa.. Un elemento que también está vinculado a la vestimenta de la joven, considerada incompatible con una visita prevista. Para reforzar esta hipótesis está el testimonio de un vecino, que notó una bicicleta negra cerca de la casa mientras la alarma aún estaba activa.

De ahí el escenario alternativo: el atacante podría haber estado ya en el patio, escondido, tal vez entrado escalando el muro. Ciertos elementos encontrados en el exterior sugerirían esta posibilidad, aunque sigan sujetos a evaluación. En esta versión, Chiara Poggi habría notado algo anormal sólo después de desactivar la alarma, abriendo la puerta sin saber que estaba frente al asesino.

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