De nuestro corresponsal
NUEVA DELHI – A pesar de una nueva desaceleración del crecimiento en el cuarto trimestre del año (+4,5%), la economía china cerró 2025 cumpliendo el objetivo del 5 por ciento. Los datos publicados el lunes por la Oficina Nacional de Estadística destacan una desaceleración del crecimiento entre octubre y diciembre caracterizada por un buen comportamiento de la producción industrial durante el último mes del año y por una desaceleración más decisiva de lo esperado en el frente del consumo y la inversión.
Los datos del cuarto trimestre no son alentadores, sobre todo en los albores de un año que, como el anterior, promete estar caracterizado por impulsos proteccionistas estadounidenses y anuncios de derechos punitivos contra países no alineados con los objetivos neoimperialistas de la Casa Blanca. Dicho esto, las exportaciones netas contribuyeron alrededor de un tercio del crecimiento, el nivel más alto desde 1992, cuando representaron el 42% del total.
La segunda economía más grande del mundo no ha crecido tan lentamente desde su reapertura después de los bloqueos de Covid en 2022. “A pesar de alcanzar el objetivo del 5%, China terminó 2025 más lento que un año antes en cada trimestre, lo que demuestra que la demanda interna sigue siendo débil”, dice Larry Hu, jefe de economía de China en Macquarie Bank.
La noticia menos alentadora proviene del consumo, que aumentó un 0,9% en diciembre frente al 1,2% esperado y una cifra significativamente superior en noviembre (1,3%). Esta cifra es tanto más preocupante cuanto que el año 2025 se caracterizó por un plan de recuperación destinado a estimular el consumo por valor de 300 mil millones de yuanes, es decir, unos 43 mil millones de dólares. Un esfuerzo que es poco probable que se repita en 2026. Los hábitos de gasto de las familias se ven afectados por un mercado laboral lento y un sector inmobiliario aún en crisis, con precios inmobiliarios que siguen cayendo.