Porque fue el último en llegar. Baja Sajonia estaba demasiado seco y se formó poca agua subterránea nueva. Así se desprende de un estudio del Centro de Competencia para el Cambio Climático de Baja Sajonia, informado por la Oficina Geológica Estatal LBEG. Como resultado, llovió exactamente un 17% menos de lo normal entre el 1 de noviembre de 2024 y el 31 de octubre de 2025.
En total, durante el período en cuestión se dispuso de un 141% menos de agua de lo habitual. Para efectos del estudio se compararon los valores de estos meses con los valores promedio de 1991 a 2020.
Para este llamado balance hídrico climático, las precipitaciones se comparan con la máxima evaporación posible. Si llueve más de la que el agua puede evaporarse, como ocurrió en promedio en el mismo período, el balance hídrico es positivo. Si ocurre lo contrario, como ocurrió hasta finales de octubre del año pasado, se producirá sequía y falta de agua para recargar los acuíferos.
El marzo más seco registrado
Las precipitaciones superiores a la media registradas el pasado mes de octubre en el norte de Baja Sajonia no podrían haber compensado esta situación. Ya en primavera, la LBEG anunció que en marzo de 2025 habría menos agua que nunca para recargar los acuíferos. El mes fue el marzo más seco desde que comenzaron los registros meteorológicos.
Como en años anteriores, la recarga de aguas subterráneas sigue siendo baja. Los meses de diciembre y enero, caracterizados habitualmente por precipitaciones abundantes, aún no han dado señales de invertir la tendencia.
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