Hace dos años, un Flixbus se estrelló en la A9 cerca de Leipzig y murieron cuatro personas. El Tribunal de Distrito de Eilenburg ha condenado al hombre a una pena suspendida.
Al inicio de la prueba, el conductor confirmó que el accidente se produjo al llevar una gorra con visera. La Fiscalía describió el avance del accidente. Según informa el periódico Bild, durante el interrogatorio el conductor afirmó haber quedado cegado por el sol. Luego intentó alcanzar su gorra, pero el volante se rompió.
La devastadora consecuencia el 27 de marzo de 2024: el autobús patinó a una velocidad de 94 kilómetros por hora y patinó hacia la derecha. A continuación, el autobús cayó por un terraplén de dos metros de altura y volcó de costado. Cuatro mujeres de entre 19 y 47 años no sobrevivieron al accidente. Además, otros 46 pasajeros resultaron heridos, algunos de gravedad.
El acusado se enfrenta a hasta cinco años de prisión
El abogado defensor del piloto checo afirmó ante el tribunal: “Él está increíblemente arrepentido de lo sucedido. Le gustaría retroceder en el tiempo, pero no puede”. Se trató de “una conducta negligente puntual”.
La fiscalía acusó al conductor de autobús checo de 64 años de cuatro casos de homicidio y 46 de lesiones por negligencia. Según la fiscalía, “ignoró la precaución requerida en el tráfico”. Ahora enfrenta hasta cinco años de prisión.