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Los transportistas lamentan que las ayudas no sean suficientes para hacer frente al aumento de los precios del combustible. Sin embargo, algunas empresas están saliendo de la crisis eligiendo camiones eléctricos. Aunque todavía son raros, las ventas aumentan constantemente.
¿Podrían los vehículos pesados eléctricos ser la solución a la crisis energética? El lunes 30 de marzo, los transportistas llevaron a cabo una operación caracol en la circunvalación de París pidiendo más ayuda para hacer frente al aumento de los precios del combustible. Sin embargo, de los 600.000 vehículos pesados que hay en Francia, sólo 2.000 son eléctricos… y, por tanto, escapan a la crisis. En Calais, por ejemplo, la empresa RDV Transports, con sede en Marck, ha dado el paso: de sus 80 vehículos pesados, uno es ahora 100% eléctrico.
Es Théo quien tiene la suerte de estar al volante de este peso pesado eléctrico. “Las baterías están detrás de la cabina, a la altura del chasis”espectáculo. Cada día, este conductor realiza cinco viajes de ida y vuelta entre su almacén de Calais y un fabricante de harina, que quería descarbonizar su cadena logística. Así recorre casi 500 kilómetros al día.
“Es un vehículo que es capaz de recorrer entre 700 y 800 km sin recargar, pero como tenemos tiempos de pausa reglamentarios -45 minutos por cada interrupción-, por precaución lo ponemos en recarga. De esta forma nos aseguramos de tener siempre la batería a bordo del vehículo”explica Teo.
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En términos de comodidad de conducción, “Realmente no hay ruidoél se regocija. Tienes menos dolores de cabeza, aunque pasamos una media de 9 a 10 horas en el camión”..
Comodidad al volante, pero para la empresa este semirremolque supone una inversión de 450.000 euros. “Cuesta cuatro veces más que un camión tradicional“, afirma Franck Zielinski, director general del grupo RDV. “Teniendo en cuenta el precio actual del litro de diésel, está claro que los camiones eléctricos son más atractivos que los de combustión. Sin embargo, existe una grave falta de infraestructura de carga”. se queja.
Además, la autonomía sigue siendo tres veces inferior a la de un camión pesado clásico, lo que explica que en Francia sólo haya 300 semirremolques de este tipo. Sin embargo, con la crisis energética, Tariel Chamerois, presidente de la comisión de desarrollo sostenible de la Unión de Empresas de Transporte y Logística, espera una aceleración: “Cuando tenemos los escenarios más optimistas, es decir, casos de uso en los que nos beneficiamos de la ayuda, tenemos muchas toneladas-kilómetro y el precio de energía más bajo posible, el vehículo eléctrico es menos costoso que el vehículo térmico. Obviamente es una estrategia de negocio que debe verse a largo plazo para encontrar rentabilidad”.
Los vehículos eléctricos representan actualmente sólo el 2% de las nuevas matriculaciones de vehículos pesados, pero esta proporción ha seguido creciendo en los últimos años.