El Tribunal Supremo Popular de Cuba condenó al exvicepresidente y exministro de Economía Alejandro Gil Fernández a cadena perpetua y 20 años de prisión en dos juicios separados en los que fue acusado de diversos delitos, entre ellos espionaje y corrupción. Gil Fernández fue uno de los ministros más cercanos al presidente Miguel Mario Díaz-Canel, pero fue destituido inesperadamente de su cargo en febrero de 2024 durante una reorganización del gobierno (ocupaba el cargo desde 2018).
Poco se sabe de las pruebas contra Gil Fernández porque no se han revelado los detalles de las acusaciones (no se sabe, por ejemplo, en nombre de quién presuntamente cometió espionaje). El Tribunal Supremo del Pueblo es una especie de Tribunal Supremo: no puede considerarse independiente porque sus miembros son elegidos por el Parlamento, pero Cuba es un régimen de partido único en el que no hay oposición y las elecciones no son libres.
En ambos casos es posible recurrir: en el caso de espionaje, por el que fue condenado a cadena perpetua, la revisión se espera de forma automática, mientras que en el otro, la apelación se producirá si sus abogados o el fiscal presentan un recurso de apelación dentro de los diez días siguientes a la condena.