elEl Parlamento Europeo acaba de votar una reforma histórica del permiso de conducir: a partir de ahora, todo conductor deberá demostrar periódicamente su aptitud para conducir, en particular mediante un reconocimiento médico. Se trata de un importante paso adelante para la seguridad vial. Una victoria, ciertamente europea, pero que sólo cobrará todo su significado si Francia se apropia plenamente de ella.
Desde hace años, asociaciones, médicos, familias en duelo y ciudadanos movilizados advierten de una realidad que ya no podemos ignorar: demasiados accidentes están relacionados con problemas médicos no detectados: trastornos cognitivos, pérdida de reflejos, trastornos de la visión o del oído, tratamientos farmacológicos que comprometen la vigilancia. De 1mmm En enero, la discapacidad para conducir es responsable de un accidente cada tres días, cifra que se deriva del seguimiento realizado por la asociación Save Lives, permitida colectivamente.
Detrás de estas cifras hay vidas destrozadas y tragedias evitables. En muchos países europeos (España, Grecia, República Checa) ya existen controles médicos periódicos para los conductores. No se trata de estigmatizar a los conductores mayores ni de imponer más burocracia, sino de subrayar lo obvio: conducir no es un derecho absoluto, es una responsabilidad colectiva. El reconocimiento médico no pretende castigar, sino proteger: proteger a quienes conducen, y sobre todo a quienes se encuentran.
Una cuestión de vida o muerte
Los eurodiputados han mostrado el camino. Su reforma prevé la renovación del permiso de conducción cada quince años, con un examen médico de idoneidad, más frecuente a partir de los 65 años. Cada Estado miembro dispone ahora de tres años para aplicar esta medida. Francia no tiene derecho a esperar. Durante demasiado tiempo hemos hecho la vista gorda ante la ineptitud al conducir. Este no es un tema técnico o marginal. Es una cuestión de vida o muerte. Este certificado médico puede salvar vidas humanas, es un principio de precaución.
Te queda el 37,85% de este artículo por leer. El resto está reservado para suscriptores.