Pocas veces la cuenta atrás para una competición deportiva importante ha parecido tan extraña. El Mundial de fútbol comenzará dentro de 100 días y el contexto de este evento, organizado en Estados Unidos, México y Canadá, del 11 de junio al 19 de julio, es cada vez más incierto. El deporte parece borrado por las conmociones de un mundo que se está desgarrando por todos lados.
El sábado, uno de los países organizadores, Estados Unidos, atacó a una nación participante, Irán, provocando un choque entre diplomacia y deportes. El último giro de una serie de incidentes que envuelven este Mundial con un velo de preocupación.