En noviembre, el mercado laboral estadounidense envió una inesperada señal de debilidad. Según la encuesta de ADP/Stanford Lab publicada el miércoles, “El sector privado destruyó 32.000 puestos de trabajo el mes pasado”mientras que los mercados, por el contrario, esperaban un crecimiento moderado del empleo. Los analistas contaron “Se crearán entre 10.000 y 40.000 puestos de trabajo”según el consenso de Trading Economics y MarketWatch.
Estas destrucciones, concentradas en la industria y en las empresas de menos de 50 empleados, contrastan con la cifra de octubre (47.000 puestos de trabajo creados). Sorprendieron especialmente a los economistas, que habían pronosticado una media de 10.000 creaciones netas.
Un indicador frágil, pero examinado cuidadosamente
El indicador ADP no tiene fama de ser el más fiable del mercado, pero en las últimas semanas se ha vuelto imprescindible. Allá “El largo cierre presupuestario de Estados Unidos (del 1 de octubre al 12 de noviembre) llevó a que los datos oficiales de empleo estuvieran en líneas de puntos”Recuerda el ADP. La tasa de desempleo de octubre “por lo tanto, nunca se publicará”y el de noviembre aparecerá recién después de la reunión de la Reserva Federal (Fed) prevista para la próxima semana.
En este contexto, el ADP sirve como brújula temporal para una economía que busca visibilidad. Sin embargo, su debilidad “La idea de que la Reserva Federal baje sus tipos por tercer año consecutivo el 10 de diciembre probablemente tranquilizará a los mercados”a pesar de las persistentes preocupaciones sobre la inflación.
La publicación de este dato no tardó en conmover los mercados. En el mercado de bonos, el rendimiento del Tesoro a diez años acentuó su caída hasta el 4,053%, mientras que el de dos años cayó hasta el 3,475%. Los inversores ven esto como un argumento más a favor de una inminente flexibilización monetaria. El dólar, ya debilitado en las últimas semanas, se debilitó aún más, perdiendo un 0,46% frente a su cesta de monedas de referencia.