Desde hace una semana, Lampedusa y Linosa están aisladas de Internet y del teléfono debido a la rotura del cable submarino de fibra óptica que conecta las islas con Sicilia. Sólo funcionan determinadas líneas TIM y conexiones privadas por satélite como Starlink, con graves desventajas para los residentes y los servicios: oficinas, bancos y oficinas de correos se quedan sin red, los terminales POS no se pueden utilizar y no es posible retirar dinero. El cable, de 57 kilómetros de longitud y que parte de Licata, aparentemente fue dañado por un barco, pero las causas no son seguras. Los trabajos de reparación se vieron retrasados por el mal tiempo. El alcalde Filippo Mannino solicitó la intervención de Protección Civil, señalando los riesgos para el orden público.