YouTuber, tiktoker, influencer y camarógrafo. No se trata en absoluto de un hobby sino de nuevas actividades económicas. En concreto, 25.000 en toda Italia, que han transformado las habilidades digitales y la creatividad en realidades productivas estructuradas. Así lo pone de relieve la investigación realizada por InfoCamere en colaboración con la Universidad de Padua, de la que se desprende, entre otras cosas, una distribución sin demasiadas diferencias entre las diferentes zonas geográficas del país: el Noroeste contiene el 30,2% de las empresas (7.681), el Centro el 26,9% (6.834), el Sur y las Islas el 27,9% (7.103) y el Nordeste el 15,0% (3.811).
Crecimiento continuo
Como muestra el estudio, entre 2015 y 2024, el número de creadores de contenidos digitales aumentó un 185%, de unas 9.000 a más de 25.000 empresas. Este incremento proviene principalmente de empresas que operan directamente en los campos de la producción audiovisual, el marketing digital y la gestión de plataformas online. También existen negocios “híbridos”, aquellos que integran la creación de contenidos en industrias tradicionales como la moda, el turismo, el fitness y la consultoría. También en este caso el aumento es impresionante, porque se han más que duplicado (+155%).
El bienio 2020-2021 representó un punto de inflexión: en la práctica, el Covid aceleró la demanda de contenidos y servicios de comunicación en línea, abriendo nuevas oportunidades de mercado. Y el crecimiento ha sido continuo.
Distribución uniforme
La distribución territorial, como era de esperar, no presenta diferencias demasiado marcadas. Milán confirma su papel de centro digital nacional con más de 3.800 empresas (15% del total), pero junto a los centros tradicionales están surgiendo nuevas realidades como Apulia, Sicilia y Campania, donde los contenidos digitales se han convertido en una herramienta de promoción territorial y narración de identidad. El perfil de estas empresas transmite la imagen de un sector joven y dinámico. Más del 80% de las empresas tienen menos de 10 años de actividad, frente al 60% de la muestra de control compuesta por empresas tradicionales del mismo sector. Los directivos tienen una edad media de 48 a 49 años, alrededor de 6 años menos que la media nacional, con una fuerte presencia de menores de 40 años y, en las principales empresas, también de menores de 30 años.
Mujeres en la cima
Como informa la nota publicada por Infocamere, también observamos una proporción ligeramente mayor de consejeras (27,6% en las empresas híbridas, frente al 26,3% en las controladas). Un hecho que debe interpretarse con mayor accesibilidad empresarial en un sector donde las barreras de entrada son menores: no requiere grandes capitales, sino habilidades digitales, creatividad y capacidad para construir comunidades online.