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Chiara Poggi Habría peleado con su asesino y habría tratado de defenderse y protegerse. Unos días después de la presentación de la consulta de la anatomopatóloga Cristina Cattaneo – designada por la fiscalía de Pavía – llega una indiscreción del Tg1 sobre el crimen de Garlasco, que propone una interpretación diferente de las fases del atentado. El condicional es fundamental porque antiguamente la ahora famosa letra 33 se consideraba sangrienta. Un rastro, cuyo color rojizo se debe al uso de un reactivo químico, del que sólo existe una fotografía y que, sin embargo, los investigadores de Pavía atribuyen a Andrea Sempio.

La “pelea” con el asesino

La joven de 26 años -por cuyo asesinato su entonces novio fue condenada definitivamente a 16 años de prisión- Alberto Stassi – no habría sido golpeada repentina y fatalmente con un solo gesto, sino que habría intentado defenderse. Al parecer, el cuerpo presentaba hematomas, hematomas y abrasiones en brazos y piernas, signos que indicarían un forcejeo con el asesino.

El crimen, según los rumores, se habría producido en varios momentos, entre la planta baja y las escaleras de la casa de Via Pascoli, deteniéndose el atacante para observar el cuerpo antes de asestar otro golpe, quizás con un martillo. Por lo tanto, quienes investigan podrían vincular esta reconstrucción a rastros de ADNencontrado debajo de las uñas de la víctima, que presentan una “compatibilidad” con la línea paterna masculina del sospechoso. Compatibilidad genética, pero no identificación. Este ADN es “mixto, incompleto y no atribuible” como ya lo definió el genetista Denise Albaniperito del juez de instrucción de Pavía Daniela Garlaschelli, no puede conducir a ninguna identificación individual, ni a una atribución de responsabilidad, ni formar parte de una reconstrucción alternativa del crimen.

Reconstrucción después de cinco intentos

En la reconstrucción obtenida tras los cinco juicios de su exnovio (dos en los que fue absuelto, dos en los que fue condenado y el Tribunal de Casación), la joven de 26 años desactiva la alarma de su casa, abre la puerta en pijama, es golpeada en la cara y en la cabeza y luego arrojada por las escaleras. El asesino -reconstruyeron las sentencias que condujeron a la condena de la Stasi- no subió las escaleras de la taberna. La víctima tenía cortes en la frente y su cráneo estaba destrozado por al menos diez golpes, probablemente de un martillo. Como sabemos, el arma homicida nunca ha sido encontrada y no se ha dado ninguna confirmación sobre el descubrimiento, hace ya diez meses, de determinados objetos, entre ellos un martillo, en un canal de Tronello (Pavia).

Abogado de Poggis: “Informes anteriores ya han descartado una pelea”

“Me parece desconcertante que Tg1, y no es la primera vez, publicar las supuestas noticias sobre el asunto Garlasco y hacerlo cuando se acerque el referéndum. Quizás pensemos que los italianos quieren cambiar el sistema de justicia pensando que se equivocaron en el pasado en el caso Garlasco, cuando en realidad hoy se están equivocando y la Fiscalía también lo está haciendo. En realidad, ya se realizaron dos peritajes (incluso en primera instancia, donde Varetto descartó la pelea, aunque lo aclaró mejor en el acta) y luego en 2014 el peritaje Roberto Testi, han superado completamente los problemas que hoy quieren cuestionar gracias al asesoramiento técnico de la Fiscalía de Pavía firmado por Cattaneo. La ausencia de lucha entre Chiara y el asesino – explica el abogado Gian Luigi Tizzoni, abogado civil de la familia Poggi – es objetivamente verificable por elausencia de abrasiones significativas etc. y es sorprendente que Tg1 ahora pueda afirmar lo contrario basándose en información que, incluso si fuera cierta, no debería estar disponible y, en cualquier caso, está en conflicto con lo que está documentado en los documentos”.

Para el abogado, que sigue el caso desde agosto de 2007, “la idea de que el ataque se haya producido tras una pelea” no sólo fue excluido de evaluaciones anteriores alegado durante el contrainterrogatorio, pero no hay datos científicos que confirmen esta supuesta novedad.

Tizzoni también regresa a rastros genéticos en las uñas de la víctima: “En cuanto al ADN, como expresamente consta en el informe pericial, sólo fue atribuido a Sempio como haplotipo parcial mixto no consolidado, por lo tanto sin valor en una clase. Además, hay que tener en cuenta – continúa el abogado – que en otras dos uñas hay al menos otros dos ADN masculinos (pero hipotéticamente también 3,4,5, etc.). ¿¡Entonces qué hubiera pasado!? ¿Un linchamiento por varios sujetos? Es indiscutible que hubo un solo asesino y que usaba zapatos Frau y de hecho las marcas de zapatos talla 42 son las únicas encontradas en la casa Poggi. Zapatos en talla y modelo compatibles con los de la Stasi como está escrito en la frase final. Por tanto, la Stasi es el único asesino y no hay pruebas de complicidad, ni tampoco el momento, el momento, el arma propuesta por el gabinete Cattaneo para quienes saben que los documentos no conducirán a la admisión de un cualquier solicitud de revisión de la Stasi. El resto es sólo propaganda”.

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