Es una paradoja que ha plagado la escena culinaria de Toulouse durante décadas. Los productos de la competencia están al alcance de la mano: pato, cerdo de Bigorre, judías Tarbais, etc. Las especialidades locales harán salivar hasta los paladares más duros: cassoulet, salchichas, pechuga de pato, dulces elaborados con violetas de Toulouse. El chef Michel Sarran, estrella Michelin desde 1991, ha hecho cantar su acento a los grandes medios de comunicación. Los eventos (Toulouse à table!, Good Eating Festival) celebran la buena comida desde hace varios años.
Sin embargo, la ciudad gascona todavía lucha por establecerse como una meca gastronómica. Para dar una sola cifra, la cuarta ciudad más poblada de Francia sólo tiene entre sus muros cinco restaurantes con estrellas Michelin, frente a los 13 de Lyon, que tiene casi el mismo número de habitantes. ¿Cómo explicar esta aparente contradicción? El Devorador Enmascarado tiene su propia opinión al respecto. Este crítico lleva cinco años deambulando de forma anónima por las mesas de Toulouse para informar sin concesiones en las redes (38.000 suscriptores en Instagram) y en la prensa (el sitio web noticias de toulousela revisión Boudu).
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