“Osos curativos” contra “realista” ? diplomacia de “buenos sentimientos” ¿contra la firmeza al servicio de la seguridad de los franceses? El indulto concedido el miércoles 12 de noviembre por el presidente argelino Abdelmadjid Tebboune al escritor Boualem Sansal demuestra cómo el debate sobre la actitud a adoptar hacia Argel quedó mal situado en el clima de arrogancia que vive Francia sobre la cuestión argelina.
Desde el estallido de la crisis entre los dos países en julio de 2024 –con motivo del reconocimiento por parte de Emmanuel Macron de la soberanía marroquí sobre el Sáhara Occidental– el ejecutivo francés parece dividido entre dos enfoques opuestos hacia Argelia, no tanto en sustancia sino en método.
En esencia, prevaleció el consenso sobre la necesidad de mantener el cambio de ritmo pro-marroquí en el Sáhara Occidental, la petición de liberación de Boualem Sansal, la petición de readmisión en Argel de sus ciudadanos expulsados de Francia… En cuanto al método, la divergencia era, sin embargo, clara entre los partidarios de la diplomacia discreta, defendida por el Ministro de Asuntos Exteriores, Jean-Noël Barrot, y los partidarios de “equilibrio de fuerzas”interpretado por Bruno Retailleau hasta su salida de la Place Beauvau en octubre.
Te queda el 75,48% de este artículo por leer. El resto está reservado para suscriptores.