Cuatro personas han sido acusadas tras el descubrimiento a principios de marzo de seis teléfonos móviles en la unidad de aislamiento de la prisión de Aix-Luynes, poco antes del traslado de uno de los presuntos líderes de la mafia DZ, según supo la Agence France-Presse a través de la fiscalía de Marsella el miércoles 18 de marzo.
Gabriel O., presunto líder del clan narcotraficante de Marsella, habría ocupado pocos días después una de las celdas en las que se había encontrado un teléfono móvil, tras su traslado desde la prisión de ultraseguridad de Vendin-le-Vieil (Paso de Calais).
Los cuatro acusados son sospechosos de participar en una conspiración criminal para preparar un crimen organizado y con el objetivo de cometer un crimen organizado, dijo la fiscalía. Uno de ellos quedó bajo prisión preventiva y otro bajo supervisión judicial. Para los otros dos, la Fiscalía ha solicitado medida cautelar de custodia, que será examinada el miércoles por la tarde.
El martes, durante una rueda de prensa, el ministro del Interior, Laurent Nuñez, anunció la detención de cinco personas por este caso, “lo que sugería que se estaba preparando un plan de acción violenta”. Él lo había mencionado “la compra de uniformes de policía, uniformes de bomberos, walkie-talkies, luces intermitentes, brazaletes, bombas de humo, cuerdas, un departamento “conspirativo” que había sido alquilado”.
A partir del 23 de marzo, Gabriel O. deberá comparecer en Aix-en-Provence, junto a otro presunto líder de la mafia DZ, durante un juicio por un doble asesinato cometido en 2019, antes de que surgiera esta nebulosa criminal.