El presidente cubano, Miguel Díaz-Canel, prometió este martes una “resistencia inquebrantable” ante las amenazas de Donald Trump de apoderarse de la isla comunista. “Ante el peor escenario, Cuba tiene una certeza: cualquier agresor externo encontrará una resistencia indestructible”, declaró el jefe de Estado en X.
“Casi todos los días, Estados Unidos amenaza públicamente a Cuba con derrocar el orden constitucional por la fuerza. Utilizan un pretexto repugnante: las duras restricciones de una economía debilitada a la que atacan y tratan de aislar desde hace más de sesenta años”, acusó el presidente cubano, en referencia al embargo estadounidense vigente desde 1962.
“Anuncian planes para apoderarse del país, de sus recursos, de sus activos e incluso de la economía, la misma que intentan asfixiar para hacernos capitular”, prosiguió Miguel Díaz-Canel en momentos en que Washington ejerce la máxima presión sobre la isla, impidiendo cualquier envío de petróleo a la isla.
“Sólo así se explica la feroz guerra económica aplicada como castigo colectivo contra todo el pueblo”, añade el presidente cubano.
“mentirosos”
Donald Trump lleva semanas haciendo declaraciones ofensivas contra Cuba y sus líderes. Dijo el lunes que “cree” que “tendrá el honor de tomar Cuba”, sin explicar exactamente lo que dijo. También habló de “liberar” el país. El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, negó el martes un informe del New York Times de que funcionarios estadounidenses habían instado a Cuba a destituir a su presidente, Miguel Díaz-Canel.
En un mensaje publicado a altas horas de la noche
El periódico informó el lunes que funcionarios de la administración Trump pidieron a Cuba que destituyera al jefe de Estado, considerado resistente al cambio, sin presionar por el derrocamiento total del gobierno comunista.
Marco Rubio no precisó si cuestionó el artículo en su totalidad o sólo en partes. Según el New York Times, las autoridades estadounidenses consideran a Miguel Díaz-Canel un líder intransigente y resistente al cambio, pero Estados Unidos no ha llegado a lanzar un ultimátum exigiendo su salida.
El martes, el jefe de la diplomacia estadounidense evaluó que las medidas anunciadas la víspera por el Gobierno para permitir a la diáspora cubana invertir en la isla y poseer empresas privadas están lejos de ser “suficientes”.
Marco Rubio, él mismo de origen cubano, es un ferviente opositor del poder comunista en Cuba, establecido por Fidel Castro tras la revolución que terminó en 1959.