La decepción fue inmensa. Émilien Jacquelin, segundo en el sprint de los Juegos Olímpicos de Invierno de 2026 detrás de su compatriota Quentin Fillon Maillet, finalmente fue derribado del podio por los noruegos Vetle Christiansen y Sturla Laegreid. Al final este último sólo tuvo una ventaja de 2 décimas sobre el francés.
Ante el micrófono de France TV, Jacquelin no ocultó su decepción. “Por un lado fue una carrera casi perfecta, puse mucho esfuerzo en mis esquís y al final lo pagué, es casi normal”, explicó al borde de las lágrimas. Durante el rodaje volví a ser yo mismo, así que estoy muy feliz de haber podido hacer esa carrera. Pero 0,2 segundos es frustrante. Hoy es el cumpleaños de mi hermano que está en la pista, quería hacer lo que él sabe de mí. Intentaré reiterar lo mismo sobre la persecución, con aún más enfado. »
22 años de la muerte de Marco Pantani
El francés lo sabe, precisamente sobre los esquís perdió su medalla de plata en esta competición de biatlón. “Donde perdí esas décimas fue en la relajación del último kilómetro donde ya no tenía mucha energía. Cerré los ojos porque estaba muy abrumado. A veces, bajar un poco más los esquís, dejarlos deslizar, te salva y te permite no perder una medalla olímpica. Espero reírme de ello el domingo”, afirmó.
Con su pendiente, lucido en homenaje a su ídolo Marco Pantani, Émilien Jacquelin miró rápidamente las próximas pruebas, con la persecución, la salida en masa y el relevo masculino. “Es un fin de semana especial con el 22º aniversario de la muerte de Marco Pantani, no es necesariamente el día de San Valentín para mí (sonríe). Cuenten conmigo para dar un espectáculo el domingo y prender fuego a la pista”, prometió.