Pero, como él mismo afirma, no vivió como un ermitaño. Y es precisamente en el papel de un hombre solitario que lo encontramos en “Anemone”, que se estrena este miércoles. Fue su hijo Ronan quien le convenció de volver al cine para su primer largometraje. Una iniciativa excelente: Daniel Day-Lewis, en el papel de un exsoldado inglés traumatizado por sus años de servicio tras la pista de los militantes del IRA hasta el punto de vivir aislado en un bosque sin ningún contacto con su familia, vuelve a causar una gran impresión. Lo conocimos en París, mientras su hijo, varado por una tormenta de nieve en Estados Unidos, charlaba con nosotros vía Zoom en Nueva York.