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ANSA – por Alessandra Magliaro. El drama histórico, el drama histórico, está experimentando un gran resurgimiento. Siempre ha estado ahí, en el cine, en la televisión, en la literatura, con altibajos, pero quizás también debido a la inestabilidad global a la que nos enfrentamos desde hace algún tiempo, por no hablar de la escalada en nuestros días, refugiándose al menos en momentos de ocio y entretenimiento en la estética de otras épocas, ya sea ropa, joyas, muebles, peinados o maquillaje, es una elección más o menos consciente dejarse distraer por otra cosa, sin mencionar que si para personas de cierta edad evoca la El encanto de la nostalgia, para las generaciones más jóvenes todo huele a novedad. La serie Bridgerton, ahora en su cuarta temporada, la película Cumbres borrascosas protagonizada por Margot Robbie y Jacob Elordi encabezando la taquilla, la nueva miniserie Orgullo y prejuicio protagonizada por Emma Corin y Jack Lowden han generado entusiasmo en torno a este contagioso drama de época. Aclaremos: la nostalgia no es una regresión, sino una selección. No volveremos, pero estamos decidiendo qué llevarnos. La tendencia hacia una estética dramática de época está creciendo con fuerza, los medios ya lo han apodado Gothenaissance o Moorcore, del páramo limitado a Cumbres borrascosas para indicar un romance gótico, pero el resurgimiento de la Regencia de Bridgerton es igualmente popular. Y el mercado inmediatamente la interceptó para promocionar nuevas líneas de productos, mientras que en las pasarelas asistimos al auge del corsé, un elemento de moda que atestigua el impacto de la serie en la moda. Obtenga más información sobre sus opciones de anuncios. Visita megaphone.fm/adchoices

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