La Belle Époque del aparcamiento ilegal. Lamentablemente, el boom turístico, la proliferación de eventos y el creciente atractivo de Nápoles favorecen un efecto secundario que no es nada halagüeño. Así lo demostró en las últimas horas el dorado Lunes de Pascua de aparcamientos bajos, que arrasó en el paseo marítimo, en el centro y en Santa Lucía, impidiendo en algunos casos a los turistas salir de los hoteles a tiempo para coger el avión. Il Mattino destaca la expansión de un sistema ilegal que domina en una ciudad donde la policía de tránsito carece en gran medida de personal, como lo ilustra el concejal de la Policía Municipal del municipio Antonio De Iesu. Según el informe del diputado de la Avs Francesco Emilio Borrelli, activo desde hace años en la lucha contra el estacionamiento ilegal, el estacionamiento ilegal ha aumentado “en 600 unidades en Nápoles durante el último año y medio”. Y las tarifas también han aumentado alrededor de un “20%”.