Una semana después del referéndum, el Ministerio de Educación pidió a las administraciones escolares que llevaran a cabo “una verificación cuidadosa” de “los informes relativos a los debates que se habrían producido en las escuelas públicas en ausencia de contrainterrogatorios”. Según el ministro, en las escuelas el debate sobre el referéndum estaría desequilibrado a favor del No, por lo que existiría riesgo de “adoctrinamiento”. El sindicato Flc CGIL habló de una “historia tan grave como infundada”; La semana pasada, en un instituto de Nápoles, un grupo de estudiantes decidió abandonar una sala donde se celebraba una reunión sobre el referéndum porque “sólo había representantes para el sí”.