Milán, 26 de enero (Adnkronos) – “Debe quedar claro que no es posible pisotear casual e insolentemente los derechos individuales de las personas. No está permitido insultar y torturar a otros en las redes sociales; y no es posible obtener protección para una organización planificada y ramificada que se dedica a la difamación agravada para beneficio personal”. El defensor Domenico Aiello, que junto con su colega Daniela Missaglia protege los derechos de Alfonso Signorini, comenta la decisión del juez del Tribunal de Milán que da la razón al presentador de televisión y prohíbe a Fabrizio Corona seguir publicando contenidos sobre Signorini en Falsissimo.
“También los alojamientos web, los grandes gigantes de Internet, siempre dispuestos a generar grandes ingresos, sin plantear cuestiones éticas ni de responsabilidad, son moralmente competidores del delito, incluso cómplices”, añade Aiello, que anunció hace unos días que había denunciado a los representantes legales de Google Italia y Google Irlanda.