Casi doce meses después de que Donald Trump asumiera el cargo, los datos sobre el empleo ofrecen un panorama, por decir lo menos, mixto. Los datos del mes de diciembre, publicados el viernes 9 de enero por la Oficina de Estadísticas Laborales, confirman la tendencia de los últimos meses: la economía estadounidense crea un número relativamente bajo de puestos de trabajo, signo de una actividad lenta en muchos sectores, pero la tasa de desempleo (4,4%) sólo se ve ligeramente afectada, probablemente debido a la drástica reducción de la inmigración.
En diciembre se crearon 50.000 puestos de trabajo y las cifras de los meses anteriores se revisaron drásticamente a la baja, con 76.000 puestos de trabajo menos de lo estimado anteriormente. En total, la economía estadounidense creó 584.000 puestos de trabajo en 2025, muy lejos de los 2 millones de 2024. La mayor parte del crecimiento fue impulsado por sectores como la atención sanitaria, la asistencia social y el turismo. Por el contrario, la industria, el transporte y la construcción llevan varios meses perdiendo puestos de trabajo de forma continua.
El número de empleados federales, que alcanzó su punto máximo en enero de 2024, al final del mandato de Joe Biden, está disminuyendo drásticamente: − 277.000 puestos de trabajo en un año, un descenso del 9,2%. Donald Trump había designado a Elon Musk para dirigir el Departamento de Eficiencia Gubernamental (DOGE) para que hiciera grandes recortes en los programas federales. Los efectos de esta política, que continuó después de la partida del multimillonario, también deberían sentirse en las estadísticas futuras.
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