Roma, 10 de marzo (Adnkronos Health) – “Es esencial crear vías de “sensibilización” compartidas con todos los actores del sistema sanitario – instituciones, sociedades científicas y asociaciones de pacientes – para que las personas afectadas por el “hígado graso” puedan contar, además de un diagnóstico precoz, con una atención correcta, un seguimiento constante y una gestión específica de su problema de salud. Otro aspecto crucial es el establecimiento de un código de exención o subcódigo de identificación para esta patología. En el futuro, una cuantificación precisa de los sujetos a tratar”. Así, Massimiliano Conforti, nuevo presidente de la Asociación EpaC – organización italiana de pacientes dedicada a la información, el apoyo y la protección de los derechos de las personas que padecen hepatitis C y otras enfermedades hepáticas – participa en el encuentro “La esteatosis hepática: un desafío emergente para la salud pública italiana”, organizado en Roma por iniciativa de la senadora Ylenia Zscopio, secretaria de la Comisión X.
Para un paciente, ser diagnosticado de hígado graso metabólico “representa una carga enorme – explica Conforti – porque es una enfermedad asintomática y silenciosa. Una vez descubierta la patología, te despiertas cada mañana con un problema a resolver que involucra no sólo la esfera personal, sino también el entorno familiar, el trabajo y la carga de estrés diario: factores que pueden influir aún más en el estado de salud”. En este escenario, la perspectiva de contar con “futuras terapias farmacológicas sólo mejorará el aspecto humano, científico y personal de las personas que viven con esta enfermedad”.
“Las peticiones más urgentes de nuestra asociación – añade el presidente de la EpaC – se refieren sobre todo a la necesidad de poner en marcha actividades de sensibilización sobre esta patología emergente. Es una patología sobre la que la población general y los propios pacientes todavía tienen muy poca información”. Si no se trata, la enfermedad del hígado graso puede progresar a presentaciones clínicas graves y es por eso que la información errónea puede ser peligrosa. “Al analizar diariamente nuestra comunidad – concluye Conforti – vemos una falta de concienciación que a menudo empuja a las personas a cuidarse, con un uso inadecuado de productos fitoterapéuticos o antioxidantes”.