Aran World es pasión, visión y tenacidad. Es una empresa nacida en el corazón de Abruzzo que ha aportado valor y prosperidad a la región gracias a la aportación de la familia. rastelli. Que, a lo largo de los años, ha sabido desarrollarse en todo el territorio nacional y en más de 120 países, exportando la excelencia del diseño italiano al mundo. Con una facturación de alrededor de 100 millones de euros y más de 300 empleados, Aran World es hoy una de las principales empresas internacionales de cocina y mobiliario.
Los orígenes
Renzo Rastelli tenía sólo veinte años cuando decidió dejar de lado su talento futbolístico para trabajar como contable en la provincia de Teramo, en el municipio de Atri. Proveniente de una familia modesta, y habiendo perdido a su padre con tan solo diez años, abandonó sus estudios universitarios para cultivar el sueño de crear un “negocio” tanto en el ámbito familiar como profesional. Hoy tiene cinco hijos y su negocio se extiende mucho más allá de las fronteras nacionales.
Para lograr su objetivo, basta con un poco de tiempo y una brillante intuición pionera, que sigue siendo la base del éxito de Aran World en la actualidad. Consciente de la importancia de los costes logísticos en la fase de exportación, Rastelli decide dar al cliente la posibilidad de elegir importar las cocinas en versión montada o en flat pack, en función de los costes de transporte y montaje del país receptor. Un cambio que implica, además de un ahorro económico para el socio, también una importante reducción de las emisiones de dióxido de carbono cuando la solución es la del flat pack.
La toma de posesión estadounidense
Masco Corporation, deseosa de invertir en Europa, adquirió la empresa en 2001. Rastelli fue elegido director. La empresa estadounidense introdujo una auténtica revolución organizativa y de gestión: la eficiencia se convirtió en el principio rector de todos los procesos productivos y administrativos, y la facturación aumentó con grandes beneficios tanto para la empresa como para sus empleados.
Cuatro años más tarde, Rastelli tomó una decisión inesperada y valiente: se hizo cargo de Aran World mediante una operación de compra apalancada.