Existe una enfermedad silenciosa que puede afectar incluso a los más jóvenes y convertir los latidos del corazón en una lucha diaria. Se llama miocardiopatía dilatada y es una enfermedad del músculo cardíaco que, en casos más graves, puede provocar insuficiencia cardíaca y requerir un trasplante. Esta es la enfermedad que afectó al pequeño Domenico, el niño que murió en el hospital Monaldi de Nápoles tras un mal trasplante de corazón.
Cómo funciona la enfermedad
El mecanismo es tan simple como devastador: el corazón se expande, sus cavidades se agrandan más allá de lo normal y el músculo pierde su fuerza. En lugar de contraerse con fuerza para impulsar la sangre por todo el cuerpo, el ventrículo izquierdo (la “bomba” principal) se vuelve débil e ineficaz. Es como una banda elástica que, si se estira demasiado, ya no puede volver a su forma original.