a657d2a_ftp-1-3rrn3b5g7k9j-2026-03-26t211418z-1909574037-rc21bka7xp0z-rtrmadp-3-usa-stocks-nasdaq-co.avif

Esta vez hay un poco de pánico. El viernes 27 de marzo, Wall Street cerró la sesión con fuertes bajas (1,67% para el índice de grandes empresas S&P 500 y 2,15% para el Nasdaq, rico en tecnología) por cinco temores: la continuación de la guerra en Irán y el cierre del Estrecho de Ormuz, que está disparando el precio del petróleo en Texas (100 dólares, unos 86 euros); los riesgos de inflación, que podrían llevar al banco central americano (Fed) no a bajar, sino a subir los tipos de interés; la capacidad de los gigantes tecnológicos para financiar la revolución de la inteligencia artificial (IA) y la incapacidad de los grandes fondos privados para reembolsar a sus patrocinadores.

Como resultado, los inversores están perdiendo la paciencia con la guerra provocada por Donald Trump: el Nasdaq ha caído un 12,8% desde su máximo, el índice S&P 500, que vive su quinta semana consecutiva de caídas, ha perdido un 9,5%, mientras que el índice Dow Jones ha caído un 10,6%. Por encima del 10%, los operadores hablan de corrección: este dato es importante porque los traders lo tienen en cuenta en sus operaciones, cubriendo generalmente más, lo que acentúa las pérdidas.

Te queda el 80,38% de este artículo por leer. El resto está reservado para suscriptores.

Referencia

About The Author