En el calor de su camerino, pocos minutos después de abandonar el escenario, Dorothée sigue sin aliento y con los ojos llorosos. Después de dieciséis años de ausencia, el icono de toda una generación acaba de regresar a su público, en el Palacio de Congresos de París (siglo XVII), de pie de principio a fin. Entre rasgos intactos, emoción palpable y la alegría de volver a cantar, confía este regreso tan esperado con calidez, sonrisa y relajación.
Saliste del escenario hace unos minutos. ¿Cómo te sientes?