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La conclusión de la investigación sobre el caso Garlasco podría estar cerca. En los últimos días se han revelado varias indiscreciones en torno a la consulta de la doctora Cristina Cattaneo, anatomopatóloga encargada por la fiscalía de Pavía para releer los informes de la autopsia de 2007 y comprobar si podrían haber lecturas diferentes. Y, por lo que se ha revelado hasta ahora, parece que el médico efectivamente ha encontrado elementos que podrían reescribir la dinámica asesina que llevó a la muerte de Chiara Poggi. Alberto Stasi es el único condenado por asesinato y está cumpliendo su condena en la prisión de Opera: es una sentencia definitiva, por lo tanto definitiva, pero no se excluye que tras la conclusión de la investigación pueda haber una revisión de su proceso que anularía la condena.

De hecho, lo revelado hasta ahora podría llevar a la Stasi a abandonar el lugar del crimen. La última indiscreción revelada a Mattino5 también afecta al gabinete de Cattaneo, según el cual el médico mencionó la “compatibilidad” de las heridas de Chiara Poggi con dos armas diferentes. Una hipótesis no nueva, que circula desde hace tiempo en el debate público, propuesta por expertos en el campo forense, según la cual no existe ningún arma capaz de causar lesiones tan diferentes, incluso si se utiliza de forma alternativa. Evidentemente, la oficina de Cattaneo, en caso de que se confirmara la indiscreción, sólo se referiría al número de armas homicidas en función de las marcas dejadas en el cuerpo de la víctima y no al número de personas que las utilizaron. No corresponde a un patólogo llegar a esta conclusión, que es el resultado de una investigación del RIS sobre la base del Bpa, que sin embargo el médico pudo analizar en la versión desarrollada recientemente por el RIS de Cagliari.

Las indiscreciones anteriores reveladas por Tg1, sin embargo, se refieren al momento de la muerte y a la dinámica de los hechos. Parece que el médico ha comprobado que al menos se produjo la muerte de Chiara Poggi media hora después del desayuno. Si suponemos que la niña estaba comiendo cereales y galletas en el sofá a las 9:12, cuando se desactivó la alarma, entonces la hora de la muerte pasó de las 9:40, hora que la Stasi creía que estaría cubierta por una coartada inexpugnable. Además, según los rumores, el Dr. Cattaneo escribió en su documento que habría una larga pelea entre víctima y verdugo, la duración temporal de la acción asesina debe por tanto ampliarse y, una vez más, esto excluiría a Alberto Stasi, quien, según la condena, habría tardado 27 minutos en matar a su novia, hacer la limpieza, volver a casa en bicicleta y encender el ordenador.

Además, la hipótesis de una pelea, de confirmarse, sería compatible con la presencia de ADN bajo las uñas de la víctima, que no pertenece al exnovio, como descartó recientemente la doctora Denise Albani, perito designada por el juez.

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