Es posible que Libia haya eludido el embargo de armas de la ONU. Según Reuters, entre abril y diciembre de 2025 se avistaron tres drones de combate en la base aérea de Al Khadim, situada en el desierto a unos 100 kilómetros al este de la ciudad de Bengasi.
Estos drones “nunca habían sido observados” hasta entonces, señala la agencia de noticias, añadiendo que “probablemente” proceden de China y Turquía. Según tres expertos en armas entrevistados por los medios de comunicación, a principios de 2026 todavía eran visibles los equipos terrestres destinados a controlar estos dispositivos.
Drones Feilong-1 y Bayraktar TB2
Según imágenes de satélite, se cree que uno de los drones es un modelo Feilong-1 (FL-1) de fabricación china, utilizado para misiones de vigilancia y ataque. Los otros dos, más pequeños, serían drones Bayraktar TB2 de fabricación turca, sin certeza. El Ejército Nacional Libio (LNA), los gobiernos chino y turco, así como los productores Zhongtian Feilong y Baykar declinaron hacer comentarios.
Estos drones de combate fueron observados mientras un embargo de las Naciones Unidas prohibía cualquier transferencia de armas a Libia sin autorización previa desde 2011 y la caída de Muammar Gaddafi. El año pasado, el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas expresó “preocupación” por las repetidas violaciones del embargo.
Libia está hoy dividida en dos bandos: al este, el del mariscal Khalifa Haftar, y al oeste, el del gobierno reconocido por la ONU, con sede en Trípoli. Desde 2020 existe un alto el fuego, pero las tensiones entre los dos rivales persisten. Ambos buscan fortalecer su posición militar adquiriendo nuevas armas.
Los drones, que desempeñan un papel estratégico, especialmente en la guerra de Ucrania, podrían reforzar el control del mariscal Haftar sobre el este y el sur del país.