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Un general polaco critica duramente la modernización del ejército. Según él, el plan actual está incompleto y es financieramente insostenible.

El ex general polaco Jarosław Gromadziński critica claramente la actual estrategia de modernización de las Fuerzas Armadas polacas. El plan de desarrollo del ejército no sólo estaba desequilibrado, sino que además se había elaborado sin un desglose claro de costes y sin detalles técnicos, afirmó en una entrevista con el portal especializado polaco “Defense24”.

Gromadziński compara la situación con la construcción de un rascacielos sin planos ni presupuesto. Lo que resulta especialmente problemático es que no se indicaron los costes totales del plan. Describe el enfoque general como “una ilusión”.

Metas poco realistas para el personal y la estructura.

El gobierno está planeando un ejército profesional de 300.000 hombres, apoyado por 200.000 reservistas. Pero según “Defense24” existen grandes diferencias entre las promesas políticas y los datos presupuestarios reales. En 2026 se financiarán incluso menos puestos de trabajo que en 2025.

La disminución de la reserva activa es especialmente drástica: mientras en 2025 todavía había fondos disponibles para 30.000 reservistas, en 2026 sólo habrá 3.000. Gromadziński se pregunta cómo se podría acumular en estas circunstancias una reserva de 200.000 unidades hasta 2039.

Gromadziński: nuevas unidades sin sustancia

El ex general también critica las nuevas divisiones previstas, como la 1.ª División de la Legión y la 8.ª División. Según él, hasta ahora estas unidades eran poco más que estructuras vacías. Una división suele ser una gran unidad militar con varios miles de soldados, formada por varias brigadas. Una brigada es más pequeña y suele incluir varios batallones, es decir, entre unos cientos y miles de soldados.

Pero la 1.ª División de la Legión está actualmente tan mal equipada que parece más bien una brigada. Según Gromadziński, la 8.ª división se compone actualmente casi exclusivamente de un mando, es decir, una unidad de mando sin suficientes soldados ni equipamiento.

En lugar de crear nuevas unidades, Gromadziński sugiere fusionar las tropas existentes, como las brigadas aerotransportadas, en una unidad poderosa. Habla de una “división aeromóvil”, es decir, una fuerza que puede moverse rápidamente utilizando aviones o helicópteros. Estas unidades podrían reaccionar de forma flexible y rápida ante las amenazas, explica el ex general a “Defense24”.

El ex general polaco Jaroslaw Gromadzinski. alianza de imágenes / NurPhoto | Mateusz Wlodarczyk

¿Riesgos financieros seguros?

El ex general ve un gran problema en la financiación del ejército a través del mecanismo europeo “Safe”. En realidad, deberían apoyar la modernización del ejército, pero según Gromadziński se trata principalmente de préstamos que a largo plazo podrían pesar mucho sobre Polonia.

La deuda esperada asciende a aproximadamente 42 mil millones de euros. A esto se suman los costes por intereses, que ascienden a miles de millones más en 44 años. Gromadziński advierte que esta deuda no sólo podría frenar la modernización actual, sino también imponer una carga financiera a las generaciones futuras. En lugar de recibir un apoyo real, Polonia corre el riesgo de caer en una “trampa crediticia” que limita severamente el alcance de las inversiones en defensa.

Debilidad del sector armamentista nacional

Según el periódico Rzeczpospolita, el sector de defensa polaco sufre desde hace años falta de pedidos. En lugar de firmar contratos a largo plazo, el Ministerio de Defensa prefiere comprar sistemas terminados a Estados Unidos y Corea del Sur. Gromadziński critica que proyectos polacos como el vehículo de combate de infantería Borsuk o el vehículo blindado de ruedas Rosomak no reciban suficiente apoyo.

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