Él renunció. Philippe Petitqueux, alcalde del municipio montañés de Formiguères (Pirineos Orientales), que partió hacia Tahití a principios de julio sin dar noticias, anunció el miércoles 3 de diciembre que había tirado oficialmente la toalla “para aclarar definitivamente la situación antes del período electoral y evitar que se siga explotando la cuestión con fines políticos”.
Ante el entusiasmo mediático suscitado por este gran viaje y el sorprendente mantenimiento de su salario, Philippe Petitqueux se justifica. “Mi mudanza a la Polinesia no es una salida apresurada: es un proyecto planificado y reflexivo, discutido en primavera con mi equipo”, escribe desde su nuevo lugar de residencia. En cuanto a los salarios que siguió percibiendo hasta septiembre, corresponden a un período “durante el cual (él) efectivamente siguió trabajando”.
“Rumores y ataques personales”
Fue precisamente el clima –“insostenible”, según Philippe Petitqueux– que reinaba en el ayuntamiento lo que le empujó a marcharse. “Presenté mi dimisión en julio, pero preferimos, con mi equipo, establecer un período de transición para garantizar la realización de proyectos importantes. Si hubiera dejado el cargo, el municipio se habría opuesto, con el riesgo de que estos proyectos se vieran deliberadamente comprometidos. »
En cuanto a las dificultades señaladas por algunos para lograr la aprobación del presupuesto de 2024 – la Cámara de Cuentas regional intervino tras un informe de la oposición que subrayaba la falta de sinceridad del presupuesto – el ex alcalde afirma que “el Ayuntamiento cerró el ejercicio con un superávit muy importante, lo que demuestra que el presupuesto inicial era sólido y responsable”.
Ante estas explicaciones, el primer diputado, Serge Vaills, confirma sus declaraciones realizadas ayer a “Parisien” – “Hoy en Francia”. “No he oído nada desde julio. Le advertimos que necesitaba calmar los ánimos. No quería escucharnos”. A raíz de ello, hace aproximadamente un mes, “un funcionario envió una carta a la prefectura para denunciar esta grotesca situación. Siguió una segunda carta, enviada por un representante de la oposición”.
Cansado, Philippe Petitqueux se declara “cansado de esta agresión permanente” compuesta de “rumores, ataques personales y comentarios infundados” amplificados en las redes sociales.