La ciudad de Marsella, a través de su alcalde de izquierda Benoît Payan, afirmó el miércoles 4 de marzo que se opone a la llegada del rapero estadounidense Kanye West, autor de publicaciones antisemitas, que ofrecerá un concierto en el estadio Vélodrome el 11 de junio.
“Me niego a permitir que Marsella sea un escaparate para quienes promueven el odio y el nazismo desinhibido. Kanye West no es bienvenido en el Vélodrome, nuestro templo de la convivencia y de todos los marselleses”dijo el actual alcalde y candidato a la sucesión el día X.
Este concierto, actualmente la única fecha en Francia, está organizado por la agencia Mars 360, gestora exclusiva del Vélodrome Orange, perteneciente a la ciudad.
La prohibición de espectáculos, sin embargo, está muy regulada y el Consejo de Estado ha recordado en diversas jurisprudencias que sólo es posible en caso de riesgo de que se realicen comentarios que constituyan un delito y de que el evento pueda alterar el orden público.
Trastornos bipolares
“Soy nazi”, “Amo a Hitler”: Kanye West no es bienvenido en Marsella. Cualquiera que proclame abiertamente su admiración por Hitler y reivindique ideas nazis no puede poner un pie en el escenario de una ciudad cuyo alma está entrelazada con la diversidad, la memoria y la hermandad.Fabienne Bendayan, vicepresidenta de la candidata de centroderecha Martine Vassal en las elecciones municipales de Marsella y ex presidenta del CRIF Provence, dijo a X.
El músico de 48 años, que ha perdido muchos fans y varios contratos comerciales en los últimos años debido a publicaciones antisemitas o racistas, ha lanzado una canción. Saludo a Hitler el 8 de mayo, con motivo del 80 aniversario de la derrota de la Alemania nazi en la Segunda Guerra Mundial.
En diciembre de 2023, el rapero pidió disculpas a la comunidad judía tras haber declarado unos meses antes que no estaba de acuerdo “Amaba a los nazis”. En 2022 también provocó indignación al actuar con el lema “White Lives Matter” (“Las vidas de los blancos importan”, secuestrando el famoso eslogan “Black Lives Matter”) y al ir a cenar con Donald Trump con el antisemita supremacista blanco Nick Fuentes.
Sufriendo trastorno bipolar desde hace años, Kanye West, que cambió su nombre a Ye, explicó a finales de enero que cuando“Estamos en una fase maníaca, no creemos que estemos enfermos”agregando: “No soy nazi ni antisemita. Amo al pueblo judío”.