Se suponía que sería una velada exclusivamente femenina de intercambio, música y diversión para celebrar el Día de la Mujer en la Ópera. En cambio, el aperitivo organizado el 8 de marzo en un salón privado del municipio milanés se convirtió en una intervención de la policía local con fuertes multas.
Los agentes, en colaboración con los carabinieri, irrumpieron en una sala con mesas preparadas para fiestas privadas. En el interior había unas 80 personas, casi todas mujeres, con ganas de fiesta con charlas, música y aperitivos. De hecho, la iniciativa fue anunciada en las redes sociales con un llamativo cartel, transformándola, conforme a la normativa, en un auténtico espectáculo público.
Lástima que no hay autorización: ni diploma, ni Scia, ni autorización. Resultado: el partido fue inmediatamente suspendido y se impusieron multas por un total de más de 5 mil euros por las diversas irregularidades administrativas denunciadas.
El organizador acabó siendo denunciado ante las autoridades judiciales por apertura ilegal de locales o espectáculos públicos.
Irregularidades también en el ámbito de la seguridad: salas que no están a la altura en cuanto a capacidad de recepción y asistencia, riesgos potenciales para los presentes.
El alcalde Ettore Fusco no perdió el tiempo para comentar lo sucedido.
directamente en las redes sociales. “No deberían aparecer en las noticias, pero considerando lo que sucede en lugares donde no se respetan las reglas, es mejor recordar que los controles de seguridad están a la orden del día en la Ópera”.